Consideremos lo siguiente:
1-Los papeles de compras y gastos están por doquier.
2-Un artículo de mi stock, me falta, y no me acuerdo si vendí, devolví, o qué pasó…
3-A la hora de pagar comisiones, empiezo a ordenar ventas y sumar con calculadora
4-Me gustaría atender mejor a un cliente, si hay reclamos y o si quiere venderle algo nuevo, necesito un historial de compras y pagos del cliente…
..y muchos más factores, que al momento de abrir el negocio, todavía no existen, pero al pasar los meses y años, todos nos encontramos con esta situación.
Si alguno de los puntos citados reflejan algo de nuestra realidad, hay dos cosas a hacer:
a) Organizar el sistema de trabajo interno del negocio, por que ya hemos crecido.
b) Adquirir un sistema que se ajuste al rubro o al tipo de negocio que tenemos.
Como comentario final, es importante resaltar el orden de las cosas a hacer. Nunca se equivoque pensando que un sistema resolverá los problemas de desorden administrativo. Un sistema de información está diseñado para brindar un resultado numérico, pero aplicando un sistema de trabajo previamente establecido.
El éxito en implementar un sistema radica en usarlo tal como está, sin hacerle cambios. Así el empresario estará contento de lo que adquirió pues vé los informes saliendo, las estadísticas creciendo, y su negocio totalmente organizado!.
Con el rápido surgimiento, diario e imparable, de nuevas tecnologías, es fundamental contar con herramientas que se adaptan a los cambios del mercado. Es necesario poder contar con tecnología de punta, que permita sincronizar los movimientos de gestión administrativa con la gestión contable, y que sea de arquitectura abierta para la integración total con la Internet.